Magui siempre ha sido una perrita muy especial, nota mucho las emociones en las personas, una de las situaciones que más nos impactó fue cuando tenía unos 6 meses.
Estábamos de paseo, como siempre, jugando con otros perros. Llegó una chica con su perro (ya les habíamos visto otras veces pero no les conocíamos mucho); Magui les saludó tan alegre como es ella, al perrito, y por supuesto a la chica, que la acarició cariñosamente. La chica se sentó en un banco y Magui siguió jugando. Al rato, llamaron a la chica por teléfono, y la conversación le cambió el tono totalmente, se puso triste, a punto de llorar. Entonces, Magui lo notó, y dejó lo que estaba haciendo para ir corriendo a animarla, la cubrió de lametazos hasta sacarle al fin una sonrisa.
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